miércoles, 11 de agosto de 2010

Fábula de la hormiga y el gerente general



Todos los días, muy temprano llegaba a su empresa la hormiga productiva y feliz.

Allí pasaba sus días, trabajando y tarareando una antigua canción de amor. Ella era productiva y feliz, pero ¡ay!, no era supervisada. El abejorro gerente general consideró que ello no era posible, así que se creó el puesto de supervisor, para el cual contrataron a un escarabajo con mucha experiencia.

La primera preocupación del escarabajo supervisor fue organizar la hora de llegada y de salida y también preparó hermosos informes. Pronto fue necesario contar con una secretaria para que ayudara a preparar los informes, así que contrataron una arañita que organizó los archivos y se encargó del teléfono. Mientras tanto la hormiga productiva y feliz trabajaba y trabajaba.

El abejorro gerente estaba encantado con los informes del escarabajo supervisor, así que pidió cuadros comparativos y gráficos, indicadores de gestión y análisis de tendencias. Entonces fue necesario contratar una cuncuna ayudante para el supervisor y fue indispensable un nuevo computador con impresora a color.

Pronto la hormiga productiva y feliz dejó de tararear sus melodías y comenzó a quejarse de todo el papeleo que había que hacer ahora. El abejorro gerente, entonces, consideró que era momento de adoptar medidas.

Así crearon el cargo de Gerente del Área donde trabajaba la hormiga productiva y feliz. El cargo fue para una cigarra que alfombró su oficina e hizo adquirir un sillón especial. El nuevo gerente necesitó - claro está - un nuevo computador y - cuando se tiene más de un computador - hay que tener una red local. El nuevo gerente pronto necesitó un asistente (que había sido su ayudante en la empresa anterior), para que le ayudara a preparar el plan estratégico y el presupuesto para el área donde trabajaba la hormiga productiva y feliz.

La hormiga ya no tarareaba sus viejas melodías y cada vez se le notaba más irascible. "Vamos a tener que contratar un estudio de clima laboral un día de estos" dijo la cigarra.

Pero un día el gerente general, al revisar las cifras, se dio cuenta que la unidad de negocios (donde trabajaba la hormiga productiva y feliz) ya no era tan rentable como antes. Así que contrató al búho, prestigioso consultor, para que hiciera un diagnóstico. El búho estuvo tres meses en la empresa y pronto emitió un sesudo informe: "Hay demasiada gente en este departamento.....".

Así el gerente general siguió el consejo del consultor y... despidió a la hormiga productiva y feliz.

Moraleja: Si eres hormiga productiva y feliz, instala tu propia empresa...

P.D.: Cualquier parecido con la coincidencia es pura realidad.

jueves, 22 de julio de 2010

Estudio "Las 10 Toxinas Empresariales"


Las toxinas laborales ¿Qué enfermedades padece su empresa? ¿Cuáles son las enfermedades de las empresas?

Por cuarto año consecutivo, el Centro de Estudios Financieros (CEF) ha realizado una macroencuesta para conocer, en este caso, las toxinas o enfermedades laborales reales que más afectan a las organizaciones. Para ello, envió una encuesta a través de su plataforma de teleformación. El estudio lo ha dirigido ángel Fernández Muñoz, psicólogo y profesor del Máster en Dirección de Recursos Humanos del CEF, y ha conseguido recoger 1440.

La encuesta, realizada entre noviembre de 2009 y enero de 2010, ofrecía a los encuestados una lista de 32 posibles toxinas laborales. Y se les pidió que señalaran hasta 10: “A continuación le presentamos una lista con aquellos comportamientos que más suelen perjudicar a las empresas. Por favor, léala atentamente y después elija un máximo de diez respuestas: aquéllas que se dan en su empresa actual. (Si no lo tiene ahora, responda en relación con su último empleo). No le pedimos que nos diga lo que, genéricamente o en abstracto, cree que más perjudica a una organización, sino lo que realmente encuentra en la suya. No buscamos respuestas teóricas ni generales, sino relativas a su propia situación laboral real. Por lo tanto, póngase en esta tesitura: lo que más perjudica a mi empresa es…”.

Dichas toxinas están presentadas de forma aleatoria, sin orden lógico alguno, para evitar posibles sesgos.

De las 1440 encuestas, el 82% procede de España, mientras que en el 18% restante hay respuestas de otros 28 países, destacando los hispanohablantes (Colombia, Méjico, Perú, Argentina, Chile, Guatemala, Ecuador, Venezuela, etc.). Ocho de cada diez encuestados poseen formación universitaria. Tienen trabajadores a su cargo (por tanto, ellos mismos son responsables, en alguna medida, de la salud de su empresa) el 43% de la muestra. Casi todas las respuestas proceden de técnicos o trabajadores cualificados (49%) o de directivos o profesionales (44%). Las compañías en las que trabaja la mayoría tienen menos de 100 empleados (54%). Han respondido más hombres que mujeres (49% a 45%, respectivamente), mayores de 18 años todos ellos.

Los resultados no pueden ser más elocuentes. Los diez aspectos que más intoxican, envenenan o perjudican a las empresas para el conjunto de los encuestados son:

La mala comunicación interna (62%).
La desmotivación de los empleados (51%).
La mala organización del trabajo (49%).
La incompetencia como líderes de los directivos (39%).
La deficiente distribución de tareas (39%).
La desconfianza de los jefes hacia los empleados (35%).
El salario igual, sin tener en cuenta el rendimiento individual (35%).
El conformismo o apoltronamiento de los empleados (34%).
La imposibilidad de desarrollar una carrera profesional (33%).
Los rumores (32%).


Estos resultados son similares en hombres y mujeres (la más elevada no supera el 7%). En cambio, la edad de los encuestados es la variable que aporta las mayores diferencias significativas en: “el salario igual, sin tener en cuenta el rendimiento individual” (63% entre los de 18-22 años y 32% entre los de 28-32 años) y “los rumores” (54% entre los de 18-22 años y 28% entre los de 28-32 años). De ello se deduce que los encuestados más jóvenes son los más críticos. Esto puede interpretarse así: a las personas más jóvenes su inmersión laboral les supone un fuerte choque entre su idea previa de empresa y su primera experiencia laboral. O bien que la nueva generación es más exigente con el modo de gestionar organizaciones.

El grupo profesional al que pertenece el encuestado arroja una sola diferencia significativa: “la imposibilidad de desarrollar una carrera profesional” (los más críticos, los directivos, y los menos los operarios). El tamaño de la empresa alumbra la mayor diferencia en “la mala comunicación interna” (el 72% de los que trabajan en empresas de entre 100 y 199 empleados frente al 45% de los autónomos). Por último, el país de origen no aporta diferencias significativas superiores al 15% en ninguna de las toxinas del decálogo.

El objetivo principal, de este estudio, informa ángel Fernández, es dar a conocer a quienes dirigen las organizaciones cuáles son los factores de ineficiencia laboral que lastran el logro de sus mejores resultados. Con ello, deseamos promover un examen de conciencia que les permita diagnosticar sus propios síntomas a fin de aplicar el antídoto antes de que la enfermedad se agrave. De esta forma, su organización abandonará el vagón de las tóxicas y ascenderá al de las organizaciones saludables. Su empresa ganará más. Y sus empleados, incluidos ellos mismos, tendrán una mejor salud laboral.

El mensaje final de este estudio es optimista: el primer paso para sanar es conocer las toxinas que afectan al buen funcionamiento de la empresa. Una vez descubiertas, la lógica aconsejable tratarlas a fin de que desaparezcan, permitiendo así a la organización mejorar sus resultados de todo tipo, incluidos los económicos.

Ángel Fernández asegura que unas organizaciones saludables resultan más eficientes y rentables. Además, para los empleados son un buen lugar para trabajar. Por ello, atraen y retienen a los mejores. Por lo tanto, todos ganan. La salud organizacional beneficia a todos.

lunes, 12 de julio de 2010

¿Qué es un Plan de negocios?


Según la metáfora de Séneca, un plan de negocios es la carta de navegación que marca el objetivo del proyecto y las maniobras necesarias para alcanzarlo.

O, según la definición del experto estadounidense, Donald Kuratko: "El plan de negocios es el mapa del empresario hacia una empresa de éxito, en este sentido, es un recurso esencial, puede ser el documento más valioso al prepararse para la larga jornada de creación o refuncionalización de la empresa".

De esta forma, la concreción de un plan de negocios requiere de una idea innovadora, habilidad de pensamiento estratégico para analizar y predecir las tendencias del entorno y entender el juego en el cual desarrollamos nuestra actividad empresaria.

Además de marcar el norte del proyecto, el plan es un instrumento extremadamente útil para la búsqueda de socios, la valuación de la empresa, la redefinición de la idea de negocio, la obtención de financiamiento y la evaluación del desempeño.

Por ahora, para enfrentar mejor preparado los tiempos tormentosos que parecen acercarse, usted puede comenzar a idear (o revisar) su plan de negocios buscando respuestas a cuatro interrogantes fundamentales:

1) ¿En qué negocio quiero estar?

2) ¿Qué espacio quiero ocupar?

3) ¿Qué tipo de empresa quiero ser?

4) ¿Dónde y por qué agrego valor?

Tenemos una idea, ¿será negocio?

Una idea creativa es sólo el primer paso. Para avanzar hacia un negocio exitoso, necesitamos evaluarla desde distintas perspectivas.

Análisis de la fortaleza del proyecto

La evaluación interna de la empresa y de sus capacidades para llevar adelante la idea del nuevo producto es un tema importante de análisis para discernir la conveniencia en el desarrollo.

Solvencia técnica: Las posibilidades de rodearnos de profesionales técnicos que puedan aportar conocimientos consistentes sobre el desarrollo del producto o del servicio a ofrecer (sistemas de producción, I + D, abastecimiento, etc.), del desarrollo de sistemas de comercialización (canales de distribución y fuerza de ventas) y sobre las características del sector seguramente serán fundamentales para el éxito.

Financiamiento: Un aspecto de extrema importancia para el desarrollo de una idea de negocio está vinculado con la existencia de posibilidades ciertas de financiamiento. Las ideas con mayores probabilidades de conseguir fondos tendrán mejor evaluación respecto de aquellas que exhiban mayores dificultades.

Acceso a la tecnología: El acceso a la tecnología merece una reflexión estrechamente asociada al producto o servicio a desarrollar. Hay ideas que involucran inversiones más importantes y otras que requieren equipamiento de difícil acceso. En ocasiones, tendremos que trabajar con tecnología que aún no ha sido probada por nosotros. Todos estos factores deben ser tenidos en cuenta en la evaluación.

Capital humano: La posibilidad de conseguir o de contar con empleados del perfil que necesita el proyecto también debe guiar la decisión de implementación. Es muy frecuente que las empresas subestimen esta cuestión y que, más tarde, enfrenten un sinnúmero de problemas. Identificar las habilidades centrales necesarias y asegurarse de contar con las personas adecuadas son factores críticos del éxito de la implementación.

Regulaciones: Las regulaciones legales para el desarrollo y las posibilidades de cumplirlas (asociadas a los costos de implementar la idea) también deben ser consideradas. Si avanzamos sin un debido análisis de este factor, posiblemente nos enteraremos tarde de que nuestro proyecto es inviable, cuando ya hemos invertido tiempo y dinero.

Atractivo del mercado

El atractivo del mercado en el que pensamos incursionar con nuestra idea está vinculada con su tamaño actual, su potencial de crecimiento, la accesibilidad a los clientes, la rentabilidad esperada y el nivel de competitividad existente.

El tamaño del mercado: En este punto, debemos tener en cuenta las perspectivas que puedan existir a priori sobre el volumen de ventas que podría alcanzar el proyecto de acuerdo a las condiciones actuales del mercado. Esta estimación, bastante subjetiva, depende en gran medida de las percepciones que tengan los miembros del equipo respecto de la posible respuesta de los clientes. Lógicamente, la evaluación será más sencilla para productos o servicios donde la necesidad ya existe y está articulada. Por el contrario, será más difícil en los casos en que la oferta sea novedosa.

Potencial de crecimiento del mercado: Además de la situación actual, también es importante estimar las expectativas de crecimiento del mercado de referencia. ¿Cual será la tasa de respuesta del mercado? ¿Podrá nuestro proyecto absorber ese crecimiento? ¿Logrará mantener su cuota de mercado frente al ingreso de nuevos competidores?

Accesibilidad de los clientes: Los segmentos de mercado que vaya a atender el nuevo producto deben ser accesibles. Esto asegurará que los esfuerzos que se realicen a nivel de desarrollo de canales de distribución, fuerza de ventas y comunicación reportarán resultados.

La rentabilidad esperada: Debe considerarse que la noción de rentabilidad involucra dos aspectos; la rentabilidad a lograr y el tiempo para conseguirla. Existen muchos métodos para analizar comparativamente el rendimiento potencial de una nueva idea respecto de otras alternativas. Asociar la evaluación a criterios de la VAN, TIR, período de recupero, etc.; dará una calificación objetiva sobre el tema de análisis.

La competitividad del mercado: En nuestra evaluación, debemos tener en cuenta el grado de rivalidad competitiva que puede enfrentar el proyecto en las distintas etapas de implementación. Nuevamente, será diferente para ideas innovadoras que deberán desarrollar su mercado que para ideas que se inserten en mercados en donde la necesidad ya se encuentre articulada. Es importante apoyar la evaluación de este aspecto en un consistente análisis del sector competitivo.

domingo, 27 de junio de 2010

Humor Empresarial


¿Cómo se define a un Consultor de Empresas?

Un pastor cuidaba de sus ovejas, cuando avistó en el horizonte un jeep con Julián Uzandizaga Reynold, que se acercaba.

Al llegar al lado del pastor, el jeep se detiene. Desciende un hombre que, sin presentarse, pregunta al pastor:

– Si le digo cuántas ovejas tiene usted aquí, ¿me daría una?

El pastor humildemente dice que sí.

Rápidamente, el hombre saca su notebook de ultimísima generación, se conecta vía satélite y al instante responde:

– 335 ovejas.

El pastor, sin decir nada, le da una oveja y le dice:

– Si yo adivino su profesión, ¿me devolvería la oveja?
– Claro que sí – responde el hombre.
– Usted, señor, es un CONSULTOR –afirma de forma contundente el humilde pastor.

Estupefacto, el hombre devuelve la oveja al pastor, no sin antes preguntarle a este cómo lo había adivinado.

– Fácil –responde el pastor –, un Hombre vestido como un actor de cine, con la última tecnología, que usa vocabulario empresarial, llega aquí sin ser llamado, se mete en mi negocio con supremacía, me dice algo que yo ya sabía, y encima pretende y exige cobrar por eso… No puede ser otra cosa más que… ¡UN CONSULTOR!!!

viernes, 18 de junio de 2010

Las enseñanzas del fútbol para el trabajo en equipo


Todo equipo de fútbol, sabe muy bien que tiene una meta conjunta, donde el éxito personal solo se logrará mediante el éxito de todos. Por eso sería de mucha utilidad ver como trabaja esta gente, para aplicarlo a nuestro ámbito laboral.


Un equipo del fútbol sabe que todos deben avanzar hacia un mismo lado, y meter más goles que su adversario. Ellos tienen muy en claro cuales son las pautas necesarias para lograr una victoria, y que es exactamente lo que ellos deben hacer para llegar a la misma.

Lo mismo sucede en su empresa. Si bien cualquier tipo de plan de acción debe ser flexible, para tener la mayor cantidad de oportunidades posibles, esto es muy diferente a no tener ninguna estrategia, lo cual significa que usted está a expensas de cualquier cosa. Imagínese un jugador de fútbol al que le llega el balón, pero que no sabe para que arco debe patear. Lo mismo podría sucederle a una persona que no tiene un plan en mente, y una visión clara de cuales son sus objetivos.

Imitar a otras personas que han alcanzado el éxito, es una técnica muy útil para varias facetas de nuestra vida, pero raramente utilizada cuando se desea alcanzar una meta. En lo deportivo, un pateador magnífico de tiros libres probable imitó la postura y los hábitos de otros pateadores. En la medicina, los investigadores van a menudo a otros países para averiguar los diferentes estilos de vida, que arrojan como resultado una tasa más baja de ataque de corazón, y luego utilizar esa información en sus propios países.

La imitación funciona también en la planificación de la vida. Eche una mirada alrededor suyo, para ver que es lo que logró otra gente, que a usted le gustaría lograr; averigüe cómo hicieron ellos para obtenerlo, e incorpore estas “recetas” para su propio desempeño. Antes de envidiar, pregúntese qué puede aprender usted de estas personas.

Los viejos hábitos tardan en cambiarse, y los nuevos toman tiempo en formarse. Tome aquí también el ejemplo del mundo futbolístico, para ver como los jugadores repiten cientos de veces las mismas jugadas, aunque les hayan salido bien. A veces nos olvidamos de las horas largas que Diego Maradona pasó en soledad practicando en estadios vacíos, hasta bien entrada la noche.

Cuanto más practique las diferentes formas de lograr un objetivo, más chances tendrá de lograrlo. Hay incluso muchos ejemplos en su propia vida para esto, como por ejemplo cuando empezó a aprender a andar en bicicleta o a tocar la guitarra. Recuerde que no fue fácil al principio, pero eso no era razón para rendirse. Dese tiempo. Siga practicando.

Cuando se debe enfrentar cosas nuevas en la vida, es muy importante rodearse de gente que conozca lo que se hace. Un equipo de fútbol débil, parece igualmente rendir mejor de local, cuando los jugadores tienen a sus leales aficionados que los alientan. Un director técnico suele ser exitoso cuando, además de conocimientos futbolísticos, sabe motivar a sus dirigidos.


Arme su propia afición y equipo técnico escogiendo a gente de su confianza, que conozca del tema, y pueda apoyarlo en lo que usted quiere alcanzar.

martes, 8 de junio de 2010

Los 7 pecados capitales del Power Point


¡Como ser un presentador visual y no morir en el intento!

“El mundo se ha convertido por completo en una imagen”. M. Heidegger

Los mejores consejos para prevenir una peligrosísima enfermedad endémica muy común en las aulas, así como también en las salas de los congresos médicos, denominada envenenamiento por Power Point (PPT), son los siguientes:


A. Nunca, nunca, pero NUNCA:

Lea las diapositivas.
¡Las diapositivas del PPT están echas para ser interpretadas por el auditorio, NO para ser leídas!
Use fuentes con serif (sin curvas, como por ejemplo el Times New Roman).
Use láser en sus presentaciones.
Apague la luz.
Elija fondos claros en sus diapositivas.
Utilice letras oscuras.
Escriba todas las palabras en mayúsculas.

B. Muchos docentes se preguntan:

¿Es realmente necesario hacer una presentación con imágenes? Si usted como docente está a la altura del torero que puede torear sin capote o del cantante que puede cantar a capella no es necesario que las utilice. Si por el contrario usted pertenece (como es mi caso) a la masa de humildes mortales que se dedican a enseñar, el mejor consejo es ¡SI!

¿Por qué es tan importante utilizar imágenes en las presentaciones? Generalmente una explicación común es decir “Una imagen vale más que mil palabras” pero existe otro motivo relacionado con el contexto sociocultural en el cual han madurado simbólicamente las recientes generaciones.

En general su auditorio estará compuesto por lo que se denomina “criaturas visuales”, jóvenes que no maduraron simbólicamente a través del área de Wernicke (lenguaje escrito fundamentalmente) sino a través de la corteza occipital (24 horas de cable, Nintendo, Sega, Internet y otras “yerbas”).

Algunos autores ya hablan de una sociedad posliteraria en la cual la lecto-escritura va perdiendo su valor formativo frente a otras formas de aprendizaje y enseñanza.

¿Por qué utilizar el PPT y abandonar las diapositivas y las transparencias?

Aquí también la defensa del PPT como método didáctico suele ser errónea (porque tiene colores, sonidos, animaciones, etc.). Los creadores del PPT dicen que su mayor fortaleza frente a los otros métodos de apoyo visual es que al necesitar poca interacción (meramente apretar un tecla) genera una menor interrupción del flujo de información (recordemos las interrupciones surgidas por la caída de las transparencias, el atascamiento crónico de las diapositivas, etc.).

C. Algunos consejos que pueden ser de interés.

“La experiencia es un peine que te dan cuando ya te quedaste calvo”, Oscar Ringo Bonavena.

Regla del ocho (sin rimas por favor). Antes de una presentación lleve a cabo una prueba de legibilidad. Recuerde que con un título de 44 puntos y un texto de 32 puntos su diapositiva será legible hasta una distancia equivalente a 8 veces la altura de la pantalla sobre la que la proyectará. Una sala de 40 metros de profundidad requerirá por lo tanto una pantalla de al menos 5 metros de altura.

¿Usted es un espía cuya identidad debe mantenerse en secreto? ¡No apague la luz durante sus presentaciones! Por dos motivos importantísimos:

1. Usted (el “audiovisual” tridimensional más importante de la presentación) desaparece.

2. Escuchar una voz en off en la oscuridad es la mejor terapéutica para el insomnio.

¡Tenga siempre un plan B si va a usar el PPT! No es infrecuente ver clases y presentaciones que se suspenden porque la computadora no puede leer su CD, el cañón no reconoce a la computadora, etc. Por esto siempre lleve alternativas (CD, laptop, diapositivas, filminas, etc.), recuerde que la secuencia conexión “cañón” – computadora/grabación de su CD no es un paseo romántico en bote sino una verdadera caza de ballenas. Un plan de emergencia previo puede sacarlo de apuros.

¡Cuidado con la belleza de lo inútil! A veces uno puede observar una presentación sobre un tema médico que utiliza como fondo de todas las diapositivas fotos de bellezas naturales del lugar de origen del presentador.

¡Bello pero inútil! Los fondos de las diapositivas deben tener imágenes que representen o sustenten simbólicamente el concepto que usted pretende enseñar o presentar. Recuerde que la belleza formal de la imagen que usted inserta en cada diapositiva debe estar en un estricto equilibrio con su claridad didáctica. Una imagen vale más que mil palabras siempre y cuando sea una buena imagen.

¡Mantenlo simple estúpido!

Es frecuente observar presentaciones que tienen diapositivas con diagramas en los cuales se amontonan decenas de palabras, flechas y cruces.

Parafraseando a Michel Foucault (que afirmaba que era mucho más importante lo no pensado que lo pensado para comprender la obra de un autor): ¿En qué no pensó el docente o presentador cuando preparaba esta diapositiva? Que probablemente este diagrama era muy bueno para ser leído pero no para ser visto. ¿Cómo evitar este tipo de diapositivas?

Recordando el primer mandamiento de los apoyos visuales: K.I.S.S. (“Keep it simple stupid”). Cuanto menos palabras, flechas y cruces tenga la diapositiva mejor será interpretada por su auditorio. Depure toda la información que pueda de sus diapositivas. “Cuanto más desnuda la belleza, más bella es”.

¡Cuánto más grande mejor! Los tamaños de letras recomendados son 44 puntos para el título y 32 puntos para el texto pero si usted tiene espacio coloque letras del mayor tamaño posible (los diarios amarillistas nos han mostrado como la gente se siente atraída por títulos de gran tamaño).

¡No más de cuatro niveles! No presente organigramas con más niveles porque el tamaño de la letra se vuelve ilegible. Por lo tanto no intente mostrar toda la cascada inflamatoria en un solo organigrama, divídala en múltiples organigramas de cuatro niveles cada uno.

¡Repase sus diapositivas ad nauseam! Así evitará encontrarse con horrores de ortografía durante su presentación. Aplique una ortografía basada en la evidencia y NO en la “invidencia”.

¡Dieta si, anorexia NO! Para disminuir el número de palabras en su diapositiva (K.I.S.S.) no escriba en dialecto (“Tumor Maligno Protuberancia”). ¡Respete las reglas del idioma!

Epidemia de “inicialosis”: Sea avaro con el uso de las iniciales y si decide introducirlas en su diapositiva esté muy seguro que su auditorio las conozca porque si no parecerá que usted habla en dialecto alienígeno (“La CIA acompañada de DAVP debe someterse a CEC para evitar episodios de AIT”).

“Bibliografitis”: Tendencia suicida a ocupar el 1/3 inferior de la diapositiva con el título, volumen, número de página, año y apellidos de los autores del trabajo que sustentan lo que usted afirma en dicha diapositiva.

¿Usted cree que su auditorio lo recordará o tendrá tiempo de anotarlo? Si usted considera que dicha información es MUY importante no es en el PPT (“la película”) donde debe aparecer sino en un documento Word (“el libro”) que repartirá entre su audiencia.

¿Cuántas diapositivas por minuto? ¡Y yo qué sé! La única forma de averiguarlo es ensayar en forma previa con un cronómetro a mano. Como idea estimativa inicial si usted tiene más de una diapositiva por minuto: ¡Houston tenemos un problema!

Entregue más de lo que dice, diga más que lo que muestra y muéstrelo con sencillez: Prepare un material escrito para su auditorio así no se distraerán tomando notas y agradecerán su preocupación.

¡Las diapositivas NO deben ser leídas! Una película (su PPT) es diferente a un libro (el documento escrito). ¿Nunca ha tenido esa extraña sensación de que como el presentador sólo dice lo que lee (y TODO está textualmente escrito en la diapositiva) si el presentador estuviera o no sería lo mismo?

Además, para colmo, para leer debe dar la espalda al auditorio e interrumpir el contacto visual (un gesto MUY simbólico). Eche solamente una ojeada a la diapositiva. ¡NO la estudie! ¡Es un disparador, NO un libreto! No interrumpa el contacto visual que es una especie de corriente eléctrica que mantiene atento a su auditorio y a usted le permite monitorear su nivel de atención.

¿Cómo controlar el movimiento ocular de su auditorio?: Muchos dirían muy fácil, guío los ojos de mi auditorio al lugar que yo deseo en la diapositiva (aneurisma en la angiografía, tumor en la IRM, etc.) con el láser. Pregunta: ¿Usted tiene la puntería de un tirador de elite? Si no la tiene usted NO debe usar el láser. A aquellos que a pesar de no tener puntería siguen utilizando el láser se los puede dividir en:

1. El “bailarín” (aquel que danza con su láser por las paredes y los techos del auditorio).
2. El “tembloroso” (aquel que traza penosamente un electrocardiograma sobre la pantalla intentando subrayar una frase de su diapositiva).
3. El “cegador” (aquel que con su láser destruye las retinas de su auditorio).
4. El “circulador” (aquel que mientras dice “Tumor” traza círculos frenéticos en la diapositiva alrededor de la palabra tumor como si tuviera un auditorio de afásicos que no comprenden su lenguaje).

Además si utiliza el láser, el presentador da la espalda a su auditorio y pareciera estar dando la conferencia para la pantalla (o al menos dirigirse a ella con su discurso).

Muchos preguntan preocupados: ¿Y cómo hago para mostrar el tumor? Muy fácil, en casa uno debe analizar en qué diapositivas deseo dirigir las retinas de mi auditorio hacia ciertos puntos específicos (y no esperar a la conferencia para darme cuenta de esto) y marcarlos con flechas, colores y palabras clave. De esta manera NO deberé utilizar el láser y NO daré la espalda a mi auditorio.

Las letras son como los caminos: Cuanto más curvas tienen más lentamente se leen. Se calcula que para que el auditorio pueda leer la diapositiva sin perder contacto con lo que dice el presentador debe hacerlo en 6 segundos. Por lo tanto todo lo que retrase su lectura es contraproducente. Las fuentes aconsejadas son aquellas sin serif (sin curvas): Arial, Arial black, Tahoma y Verdana.

“Mayusculitis”: LA CAPITALIZACION (no el capitalismo) TAMBIEN AFECTA AL MOVIMIENTO OCULAR: ¡MAS DE SIETE PALABRAS EN MAYUSCULAS HARA QUE LA AUDIENCIA TENGA QUE LEER DE NUEVO! Y por lo tanto perderá un tiempo precioso.

“Incrustacionitis”: Hay algunos presentadores que ponen incrustaciones (entrada de frases en forma secuencial) en TODAS sus diapositivas.

Esto hace perder tiempo, distrae al auditorio y, como es imposible recordar cuantas incrustaciones hay en cada diapositiva, generalmente al decir “la próxima” se pasa a la próxima diapositiva necesitando retornar a la anterior.

Las incrustaciones sólo se necesitan cuando una diapositiva tiene mucha información y usted desea que dicha información vaya “entrando” de a poco (suavizar el “golpe”). De todas maneras esta situación viola en forma flagrante el primer mandamiento de los apoyos visuales: “¡Mantenlo simple estúpido!”, o sea que más que incrustaciones lo que se requiere es dividir la información en varias diapositivas.

¡El fondo de la diapositiva no debe “canibalizar” a las letras!

Los fondos claros están prohibidos porque cansan a la retina de su auditorio (y usted lo último que desea es que su auditorio se canse de sus diapositivas).

Por lo tanto debe usar fondos oscuros. Si además usa letras oscuras (fondo rojo con letras negras) éstas no se verán (¡el fondo se “comerá” a las letras!).

Fondo azul oscuro, título en amarillo y texto en blanco. Si no quiere perder al 25% de su auditorio masculino (porcentaje del daltonismo en la población adulta masculina), NO use la combinación rojo – verde.

D. Unas palabras finales.

“El mundo como texto ha sido sustituido por el mundo como imagen”. N. Mirzoeff

El fondo vacío de cada una de las diapositivas de sus presentaciones le está rogando que inserte una imagen/símbolo que represente la idea que usted desea transmitir.

RECUERDE:

- No lea las diapositivas (éstas deben ser interpretadas por su auditorio).
- No apague la luz
- No utilice fuentes con curvas
- No utilice el láser

- No utilice diapositivas con fondos claros
- No utilice letras oscuras
- No ponga todas las letras en mayúsculas
- Mantenlo simple estúpido
- Use imágenes como símbolos de los conceptos que desea explicar
- Cuidado con la belleza de lo inútil
- Recuerde que probablemente la mayoría de su auditorio estará compuesto por criaturas visuales.